CRÓNICA DEL VIAJE A PEÑISCOLA 2018 – Ataulfo Pais

CRÓNICA DEL VIAJE A PEÑISCOLA 2018 – Ataulfo Pais

FICHA DEL VIAJE PEÑISCOLA 2018

  • Fechas: del 3 al 17 de Junio 2018
  • Estancia: Hotel Papa Luna (4*), Peñíscola (Castellón)
  • Coordinador del viaje: José Antonio Viso
  • Dirección Técnica: Viajes Bidtravel (Gijón)
  • Pasajeros: 35
  • Crónica realizada por: Emilio Alberto Martínez Santiago

Este año repetimos destino y cambiamos de medio de locomoción.

Tras el madrugón y con exquisita puntualidad, a las 6 de la mañana, se puso en marcha el autobús, en el que un cuarto de hora antes habían embarcado los viajeros de Mieres.

Desde Oviedo a Gijón, en cuya parada nos retrasamos un poco, creo que por haber cambiado la ubicación de la que venía siendo habitual, para dar mejor salida al bus. Seguimos ruta hasta Avilés a recoger al resto de viajeros.

Llegamos al Aeropuerto de Asturias, facturamos las maletas y tras un breve refrigerio, embarcamos en el avión de Vueling, vuelo VY1574, destino Barcelona.

En Barcelona nos esperaba el autobús que nos llevaría hasta Peñíscola (dos hora y media de viaje, aproximadamente).

Llegamos al Hotel Papa Luna, y, tras la entrega de llaves, subida a las habitaciones, pequeño aseo y bajada al comedor bufé, donde dimos buena cuenta del almuerzo.

La amplia cafetería , así como la terraza contigua, fueron lugar preferido para los cafés , y demás estimulantes, tanto a la hora del vermut, como a la sobremesa de la tarde o de la noche, esta última con atracción diaria.

Como ya conocíamos el hotel, no vamos a detenernos en calificar su situación privilegiada frente a la playa o sus instalaciones que siguen siendo confortables. En lo que sí quiero incidir es en la calidad, variedad y cantidad de las especialidades y la atención del personal del comedor.

Los días transcurrieron sin más incidente que algún que otro catarruco pasajero.

Las caminatas a lo largo del paseo de la playa, bien hacia Benicarló o hacia el puerto y centro urbano de Peñíscola, fueron habituales. Las subidas al tómbolo y castillo del Papa Luna, fueron más esporádicas, algunos para asistir en la parroquia a la Misa en la tarde del sábado o mañana del domingo.

El buen tiempo nos acompañó, salvo un día, por lo que la playa, para pasear, solear, conversar y comprar las mujeres algún que otro trapito, fue cita diaria.

La temperatura del agua del mar, excelente, una gozada.

En definitiva, disfrutamos de una estancia reconfortante.

Lo bueno se acaba y el día 17, a las 7:30 de la mañana, también puntualmente, salimos en autobús para Barcelona. Llegamos al aeropuerto del Prat y aquello parecía el desembarco de Normandía. Una larga cola para facturar y, tras más de una hora de demora y recorrido por todo el aeropuerto en un bus de circunvalación, con un calor insoportable, embarcábamos en un avión situado en el lugar más lejano, para iniciar el vuelo VY1579 de Vueling.

El vuelo transcurrió plácidamente y aterrizó en el Aeropuerto de Asturias, donde, una vez recogidas las maletas, cada cual se agenció la forma que le convino para regresar a sus domicilios; bien en coches de familiares, taxis o autobús, por lo que se produjo la dispersión y las despedidas fueron a prisa y corriendo.

Queda ahora la disyuntiva, respecto a la mejor forma de viajar en grupo al Mediterráneo. Hay opiniones para todos los gustos.

Un afectuoso saludo a todos.

Ataúlfo Pais

Ataúlfo Pais Rodríguez